Anillo
Lunes, 15 Septiembre 
La palabra anillo significa muchas cosas. Morfológicamente es un diminutivo de “ano”, pero su significado más común lo define como un “aro pequeño” (DRAE) de cualquier materia: metal (hierro, acero, plata, oro, cobre) madera, plástico, etc.
Como prenda, el “anillo” puede ser de compromiso (lo usan los novios), nupcial (de los esposos), de graduación (de los profesionales), etc.
Casi siempre es de metales preciosos, liso o con labores e inscripciones grabadas.
Es famoso el “anillo” del Papa, los cardenales y obispos, que los fieles besan cuando se dirigen al que lo lleva.
Metafóricamente se llama “anillos” a ciertos redondeles, como los de las plazas de toros.
El “anillo” es, además, un objeto de contenido simbólico. El “anillo del pescador”, que es el sello pontifical, es símbolo de una alianza que, por definición, es temporal, y por eso el anillo se rompe almorir el Papa a quien corresponde.
Como es natural, el “anillo” es también símbolo del infinito, lo que no tiene principio ni fin.
En todas las culturas antiguas el “anillo” es un símbolo muy apreciado. Los antiguos chinos, los irlandeses, los hebreos, los primeros cristianos, los griegos, entre otros, le dieron un significado muy rico.
La palabra “anillo” ha dado origen a algunas expresiones. La más conocida es “Venir algo como anillo al dedo”, referente a una cosa que se adecúa perfectamente a un fin determinado.
“Anillo” viene del latino “anellus”, que a su vez deriva de “anulus”, diminutivo de “anus”, “ano”.
