Las Alianzas

Lunes, 15 Septiembre   

Todo matrimonio se sella con las alianzas, hoy de oro. El origen y el significado
del anillo matrimonial son objeto de amplias discusiones. Una escuela de pensamiento
sostiene que el anillo moderno simboliza los grilletes que utilizaban los bárbaros
para llevar a la novia a la vivienda de quien la había capturado.

De ser esto verdad, la ceremonia actual, con la doble entrega de anillos, expresaría
de forma adecuada de la igualdad de los sexos. La otra escuela de pensamiento se
basa en los primeros aros que fueron intercambiados en una ceremonia nupcial.
La III dinastía del Imperio Antiguo egipcio fue la primera en utilizar un anillo
para el dedo, sobre unos 4.800 años. Para los egipcios, el círculo, carente de
principio y de final, significaba eternidad… y éste era, en cierto modo, el
compromiso del matrimonio.
Los anillos de oro eran los que tenían en mayor estima los egipcios ricos, y más
tarde los romanos. Se sabe que más de un joven romano de modestas posibilidades
financieras se arruinó para complacer a su futura esposa. Tertuliano, un sacerdote
cristiano que escribió en el siglo II, observó que “la mayoría de las mujeres nada
saben acerca del oro, excepto el anillo de matrimonio que se les pone en el dedo”.
En siglos anteriores, el diseño de un anillo solía tener cierto significado.
Algunos aros romanos ostentan una llave en miniatura soldada a ellos. Esta llave no
significaba que la esposa tenía entrada al corazón de su marido, sino que, de
acuerdo con la ley romana, más bien simbolizaba un contrato matrimonial: la esposa
tenía derecho a la mitad de la fortuna de su marido, y podía, cuando quisiera,
apropiarse de un saco de grano, una pieza de tela de lino o cualquier otro bien que
hubiera en el almacén de su casa. Pasarían dos milenios antes de que esa costumbre
tan civilizada volviera a imponerse.