Signos del Matrimonio
Viernes, 27 Junio 
Prescindir de los signos matrimoniales no restan nada a la legítima sensibilidad de la pareja cuando conscientemente se estima así. Muy probablemente es una manifestación de la propia seguridad. Pero es muy distinto cuando los signos se retiran porque comienzan a pesar los compromisos. Esa cierta ambigüedad es probablemente el comienzo de la infidelidad, no tanto en su realización material como en cuanto a su dimensión moral.
Sin romper la fidelidad, se comienza considerando la carga de la misma sólo en su aspecto negativo y desde ese punto se traslada a una perspectiva mental de que todo depende de las circunstancias y que cada cual tiene pocos recursos para superarlas cuando vienen contradictorias. Desde ese planteamiento, en que se minusvaloriza el esfuerzo de lo personal, la infidelidad está a un corto paso.
El anillo como símbolo, por tanto, no lo es de la fidelidad guardada sino que, desde el punto de vista práctico, sirve para comprometer el esfuerzo de poner asiduamente los medios para lograrla.
